Se cree o se piensa que el partido de básquet se suspendió por la lluvia… La realidad fue otra: miedo. El equipo contrario contrato a los bomberos para que regaran la pista y la dejaran impracticable porque aún no habían puesto las trampas para poder ganar como por ejemplo pagar al árbitro (con mucho dinero). Nuestros jugadores al ver que no podían jugar se quejaron al equipo contrario pidiéndoles la victoria ya que les habían descubierto todas sus sucias y asquerosas trampas. Después de duras conversaciones el partido se acabó aplazando al Lunes 7. Malditos tramposos… Les daremos una paliza bien merecida.
Encima el equipo contrario no nos dejó espacios libres para aparcar el coche en cinco manzanas a la redonda. Volveremos a luchar para poder aparcar el próximo lunes 7.
tu tranquilo que tendremos donde aparcar (o eso creo)
estaban CA-GA-DOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!